El bolero caníbal de la menor de Calle 13

“Ileana es una viejita en un cuerpo de niña”, dice uno de los ingenieros de grabación del nuevo disco solista de iLe (tal como escriben el apócope en sus cuentas oficiales) y no se equivoca. Con 27 años, Ileana Cabra Joglar, mejor conocida en el mundo musical por ser la explosiva voz femenina de Calle 13 -grupo que integra junto con sus hermanos Eduardo Cabra (Visitante) y René Pérez (Residente)-, lanzó iLevitable, un proyecto en solitario que parece el fruto de una diva de la época de oro del Caribe musical. Ileana encuentra en el bolero el velo melodramático ideal para canalizar esa voz punzante y ese fraseo fatal de efecto embriagador, como el que producían artistas de otras generaciones, como Cheo Feliciano, Ismael Rivera o Blanca Rosa Gil. No hay ironía ni ingenuidad, como señaló el crítico de The New York Times, en este disco de canciones emocionales envueltas en una atmósfera retro, donde dialogan con naturalidad el bolero, la salsa, la ranchera y la canción. “Trato de utilizar esas influencias y esas voces como las de Olga Guillot o Lucecita Benítez, que de alguna forma hacían que sintieras la canción como bien de cerca”, dice la joven artista boricua, que se crió en un hogar de artistas en la conocida Calle 13 que le dio nombre a la banda. La injerencia de su abuela compositora clásica, un padre músico y publicista, una madre actriz y cuatro hermanos artistas -René, Eduardo, Gabriel y Milena- transformó a esa precoz cantante que debutó a los 17 años en una heroína moderna del bolero y de la tradición musical de Puerto Rico.

“El bolero era algo que quería trabajar. Estamos en otro tiempo, pero mi cuerpo, mi ser, me lo pedía. Necesitaba en los temas irme por lo tradicional, porque en realidad es algo que lamentablemente siento yo que se está perdiendo en Puerto Rico, donde fuimos fanáticos del bolero y la salsa. Fueron géneros muy populares y se han dejado de escuchar. Mi generación no los conoce y eso me choca más todavía. Si no lo quieres escuchar, ok, pero si directamente no conoces a alguien como Daniel Santos o Ismael Rivera, hay algo mal ahí”, reflexiona vía Skype desde Puerto Rico iLe, que vendrá en noviembre a tocar a Córdoba y a Buenos Aires.

¿Te sentís una continuadora de esas voces de antaño del bolero y la salsa?

Trato de utilizar a estas cantantes que se escuchaban antes, como Rosa Gil, Celeste Mendoza y Blanca Iris Villafañe como un medio. Me gusta preguntarme ¿por qué sus canciones me llegan tanto? ¿Qué está pasando que me siento así cuando las escucho? Me gusta analizar eso para hacer no necesariamente lo que uno suele hacer automáticamente, que es imitarlas, sino tratar de hacer lo mío y exteriorizarlo desde mi propia emoción.

¿El bolero te daría esa cercanía con la gente y sus sentimientos?

Sí, es que hay una combinación de cosas. Mucha gente escucha música como salvación. Hay veces que uno quiere encontrar respuestas y hay veces que en una canción las encuentras, y eso te ayuda a manejar las cosas de forma diferente y ver la vida de otra manera. Hay unos boleros que yo misma digo: “¡Ay, qué exagerado, qué bravo!”. Pero hay otras que dices: “Guau, sí, te entiendo, sí!”, te llegan tanto que te hacen llorar. Hay una magia ahí pasando que es difícil de describir claramente, porque en realidad es muy personal. El tema es cómo tú haces para que esa canción verdaderamente le llegue de una manera cruda y directa a la gente, como cuando uno tiene una conversación.

iLe reúne varias condiciones en su vertiente solista, en forma paralela a su actividad en Calle 13. Además de cautivar con ese registro de otro tiempo y esas historias de amor, pasión y maltrato emocional en canciones como “Dolor”, con Cheo Feliciano (compuesta por su abuela), “¿Quién eres tú?” o “Malditos sean los amores”, tiene la versatilidad para ampliar ese registro musical e incorporar líricas más crudas y oscuras corridas del género, como en “Caníbal” (corte del disco) y “Triángulo” (compuesta por su hermana), o canciones con otras influencias, como “Out of place” (donde toca su padre) y “Qué mal que estoy”.

“Éste es un disco completamente familiar y nos retroalimentamos mutuamente. Están mis hermanos en la parte musical y creativa, mi abuela con sus canciones, mi papá y mi mamá también participaron. Es algo que todos compartimos y esa dinámica la tenemos de siempre. En casa mi papá era el que ponía más música, y siempre fue fanático de la salsa y el rock. Mi abuela también tenía esa onda más clásica, pero le gustaba explorar otras cosas. Y mis hermanos me presentaron un montón de música diversa, de Fito Páez a Silvio Rodríguez. Era chévere, porque como yo era la más chiquita de verdad de la Calle 13, de esa casa, fui absorbiendo toda la música que fue escuchando toda mi familia de generación en generación”, cuenta la boricua.

¿Y qué te impulsó a cantar?

De pequeña imitaba gente y mi abuela me motivaba a buscar una voz propia, porque como disfrutaba mucho imitar voces y ella tomaba muy en serio cantar me decía: “¡No!, cántalo como tú”. Y yo le decía: “Ay, yo no sé ni cómo lo canto”. Para mí cantar era algo secundario. De “veldad” me di cuenta de que me gustaba cantar cuando empecé con Calle 13.

René también se corta solo

Casi en paralelo al lanzamiento del disco de iLe, su hermano René Pérez, cantante de Calle 13, anunció en las redes sociales que está trabajando en un disco solista. “Tengan sus ojos, oídos y mente abiertos para lo que se aproxima”, anunció René Pérez Joglar, Residente. El rapero grabó en Madrid el video del primer corte del disco, “Somos anormales”, que él mismo dirigió. La canción, como muchas del disco, surgió en uno de sus viajes a las montañas siberianas, donde tocó con el grupo Chirgilchin.

La Nación
por: Gabriel Plaza / publicado: 11 de octubre de 2016