Ile, portavoz de la ‘música vieja’ del caribe

Con un toque de música vieja latinoamericana la cantante puertorriqueña Ile (Ileana Mercedes Cabra Joglar, 1989, Puerto Rico) lanza su carrera como solista con el disco Ilevitable, una producción de 12 temas que mezcla ritmos de jazz, bolero y bugalú. “Con este álbum hice lo que sentía que debía hacer, que era dar a conocer la música caribeña. Tenemos muchas riquezas musicales desconocidas y una historia detrás que es importante que vuelva a sonar un poquito y que no se quede en el olvido”, asegura Ile.

La cantante también conocida como PG-13 a su paso por la agrupación de rap alternativo Calle 13, junto a sus hermanos René Pérez Residente y Eduardo Cabra Visitante, se ha alejado del sonido característico de la banda de hip hop para apostar por una esencia musical añeja, influenciada por artistas como el salsero Ismael Rivera Maelo, Elenita Santos, Blanca Rosa Gil y Yayo el Indio. “Seguramente lo más difícil de iniciar mi carrera solista fue que la gente pensaba que haría algo similar a mi trabajo con mis hermanos. Después de años de cuestionarme si de verdad era algo que deseaba hacer, una vez que empecé a trabajar en el disco sentí la seguridad para continuar”, afirma.

El disco cuenta con la colaboración de los músicos Pirlo Rodríguez, el trompetista Charlie Sepúlveda y el cantante José Cheo Feliciano quien hace un featuring en la canción Dolor, escrita en 1955 por la abuela de Ile y grabada en 2012. “Cuando canto ese tema hago el intento de aguantarme las ganas de llorar ya que si me envuelvo, exploto. Es alucinante escuchar al público cantar una pieza escrita hace tantos años. Mi abuela la compuso ya que pasó por momentos muy duros y fue alguien que luchó toda su vida por hacer música, aunque su padre nunca la dejó”, señala. Respecto a la colaboración con Cheo, Ile explica: “Jamás en la vida iba a pensar que tendría su participación en mi primer disco. Es una locura, es un sueño hecho realidad”.

Ilevitable explora temas como sentimientos oprimidos, la sexualidad a la tercera edad y el egocentrismo que trae consigo la fama, como indica en el sencillo Caníbal. “La canción habla del miedo que tengo de que el ego me consuma y me convierta en otra persona, en alguien que fabrique una realidad a su conveniencia y se rehúsa a salir de ahí. En mi caso, que soy cantante, uno se puede desenchufar muy rápido de la realidad. Piensas, bueno, soy artista, así que debo de tener lujos, carros caros, prendas, y cosas que la gente desee y no pueda obtenerlas. A la hora de la verdad todos somos personas iguales, y lo más lindo es que la gente se pueda identificar contigo y no verte como algo que jamás podrá lograr” aclara.

Te quiero con bugalú es el segundo sencillo que acompaña el disco. Es un tema que habla de la sexualidad de la mujer y como esto sigue siendo un tabú al día de hoy, ya que te tildan de vulgar o fuera de lugar si solo te animas a bromear con eso a pesar de ser algo bonito”, añade. El videoclip de la canción es un reflejo del erotismo en la tercera edad y un homenaje a la belleza del cuerpo humano aunque envejezca, lo que lleva a Ile a definir a las personas mayores como “una generación que sigue activa y no deja de sentir cosas, a pesar de que es algo que se esconde”. El género musical del bugalú o boogaloo tuvo su hito de popularidad en la década de 1960 de la mano de artistas boricuas como Richie Ray y Bobby Cruz y la cantante cubana La Lupe.

Ileana Mercedes Cabra Joglar ha crecido en el seno de una familia de artistas. Su padre ejerce de músico y publicista y su madre de actriz. “En mi casa la música estaba en todos lados, en la casa, en el carro, y ya desde chiquita yo estaba tarareando las cosas. Recuerdo que empecé a tocar un piano que había en la casa y de ahí pasé a tomar clases”, comenta. De la mano de sus hermanos empieza a dar sus primeros pasos en el canto. “Un día me paso a buscar René por la escuela para que grabara en una idea que él tenía con Eduardo que se convertiría en La aguacatona. Le dije, ‘pero René que yo toco el piano, que no canto’, pero él siguió insistiendo y, ya ves, aquí estoy”, concluye.

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por: Hamlet D. Guerrero / publicado: 25 de octubre de 2016