ILe, la voz femenina de Calle 13: “Le tenemos miedo a nuestro género”

“Me crié en una familia muy grande y muy musical, así que para mí el mundo de la música siempre ha sido natural. Mi papá solía salir a tocar y llegaba muy tarde a casa y aunque cuando yo era pequeña ya lo había dejado, también he crecido con las historias de que mi mamá iba al teatro. He convivido con ello desde pequeña, me gusta el olor del escenario, ese ajetreo”, dice al teléfono Ileana Cabra. Ahora mismo está atravesando Francia en ‘guagua’, hace tres días tocaba en Bolonia y hoy tocará en Barcelona, en la Sala Apolo. La vida del músico entraña una aventura para algunos, un sacrificio para otros: una vida nómada. Entre carreteras y vivencias, ILe se siente feliz y satisfecha. Le gusta darse cuenta de que es cierto eso de que cada uno recoge lo que siembra y ella, después de tanto trabajo, no para de recolectar elogios y buenas críticas. A sus espaldas un pasado en el mundo de la música con Calle 13, pero también uno de los mayores reconocimientos en el mundo de la música, un Grammy, con su primer disco en su carrera en solitario, ILevitable.

Honestidad y sensibilidad son dos palabras clave para llegar a comprender el trabajo de ILe, que tiene la capacidad innata de acariciar el oído de todo aquel que la escuche. Según ella, el sentimiento es un ingrediente esencial para componer la receta del éxito o que al menos eso es lo que le movió a hacer las canciones de su nuevo disco, iLevitable. “Hay que hacer un esfuerzo por entendernos como personas, que es la condición que todos tenemos en común. Y ese entendimiento viene de entender las diferencias y comprender así que todos somos distintos y que de esas diferencias, es como nos enriquecemos y mejoramos como sociedad”, dice. De desigualdades también trata este disco, pues en él predomina lo femenino con las composiciones de su hermana y de su abuela. “Son dos generaciones, dos facetas de mujeres que nos conceden la oportunidad de contar las situaciones más complejas que una mujer tiene que pasar a diario, esas pequeñas cosas que la sociedad da por sentado”, dice.

Las ramas familiares para Ile no son cadenas, sino lazos. Por eso habla así de su familia, de sus sobrinos a los que extraña cuando se va de gira, de sus padres, hermanos y, sobre todo, de su abuela, cuyo recuerdo le calienta la memoria cada vez que las cosas duelen. Al hablar de ella, se le enorgullece la garganta. “Mi abuela era una mujer muy fuerte y nunca le tuvo miedo a ser fuerte”, recuerda. ¿Hay que tener miedo a ser mujer hoy en día? “No deberíamos, pero me enfrento a mujeres que les da mucho miedo serlo. Es más, le tenemos miedo al término ‘mujer’, a nuestro género y a todo lo que merecemos. No deberíamos dejar pasar ningún tipo de maltrato, ni psicológico, ni físico”. Según el Ministerio de Sanidad, sólo en este año (con actualización del 3 de julio), un total de 30 víctimas han sido asesinadas por violencia de género, ¿cómo se erradica eso?. “Es complicado, hay mucha gente loca y con la mente muy torcida. Uno tiene que plantearse si la persona que ejerce la violencia con su pareja, se enfrentó en su niñez a situaciones que les hizo ver la vida desde una perspectiva equivocada. Sin ir más lejos, el otro día me enteré de que en Rusia es legal tener un abuso sobre tu pareja, y sólo después de esa ocasión, es delito. Y esto ocurre en el año 2017. Ni siquiera nosotros sabemos dónde están los límites”, responde.

ILe está orgullosa de ser mujer y considera que el machismo existente es consecuencia de la educación que hemos recibido, de lo que ya está establecido en la sociedad. “No todo el mundo tiene una mala intención diciendo un comentario machista, simplemente la sociedad nos ha enseñado a eso. No es el hermanito el que cuida a la hermanita, sino que son los dos los que se cuidan mutuamente”, afirma. Cuidar y mecer, respetar y mimar, proteger y velar. Esa es la dinámica que sigue ILe, quien defiende a capa y espada que la sensibilidad es símbolo de fuerza, que “confundimos la sensibilidad con la debilidad, y es justo todo lo contrario. Este disco dice que no tenemos que tener miedo a la vulnerabilidad”, dice.

Precisamente en esa honestidad es en donde se basa su éxito. Confiesa que cuando empezó su andadura en solitario, el miedo se apoderaba de ella. Sin embargo, la ilusión comenzó a tomar pista y cada vez está más segura de sí misma. Ahora lo que busca es aprender algo nuevo, sobre todo de sí misma. “Cuando iba con mis hermanos con Calle 13, iba acumulando cosas en mi cabeza. Ahora he aprendido a producir, a inventar…toda esta parte del negocio. Esta nueva etapa me ha permitido tener una perspectiva propia”. Este nuevo camino en solitario le regala una mirada caleidoscópica en la que cada presentación es distinta, con una energía diferente y en la que la adaptación juega un papel imprescindible. Afirma que “le gusta encontrar la comodidad en lo incómodo”, algo que caracteriza la exigencia que tiene consigo misma. “Quiero llevarme a mí misma al punto de satisfacción plena con mi trabajo, aunque tome mucho tiempo”, dice. Sin embargo, esta tendencia a los extremos sólo le afecta en lo profesional. Y es que, según ella, “con la creatividad uno siente que nunca llega, y eso es precisamente lo que le mantiene activo”.

Hay canciones que nacen de la pura necesidad de expulsar aquello que duele, como sangra una herida cuando se vuelve a abrir con un roce, con esa explosión necesaria que el cuerpo pide. Y por eso hay canciones que en el recuerdo son cicatrices, porque en su día fueron heridas, que dolieron y sanaron con la nana de un ritmo. ILe lo sabe, por eso escribe y compone, y llora y canta. Por eso es inevitable que ILevitable no te encoja y te abrace con sólo un sonido.

ElPais.com
por: Loreto Sesma / publicado: 11 de julio de 2017